Llegar a Puerto Williams es una experiencia en sí misma. ¿Por qué? Te preguntarás, y es que no existe una carretera que conecte directamente la ciudad con el resto de Chile. Tampoco hay vuelos comerciales directos desde Santiago hasta Puerto Williams. Sin embargo, esta última característica forma parte de la aventura. Su aislamiento es parte de lo que hace especial este destino.
Puerto Williams es una ciudad chilena ubicada en la Isla Navarino, a orillas del Canal Beagle y frente a la Tierra del Fuego argentina. Puedes llegar desde Santiago a Punta Arenas y continuar hacia Puerto Williams por aire o por mar. También puedes comenzar tu viaje en Buenos Aires, llegar a Ushuaia y, desde allí, cruzar a la Isla Navarino por el Canal Beagle o explorar alternativas aéreas.
Cada ruta tiene un ritmo diferente. Y cada una permite descubrir el extremo austral de Chile desde una perspectiva distinta.

1. Santiago → Punta Arenas → Puerto Williams
Para quienes llegan desde el extranjero, una de las rutas más directas parte de Santiago. El Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez (SCL) es el principal punto de entrada aérea a Chile. Desde allí, las aerolíneas que comúnmente operan vuelos a Punta Arenas (PUQ) son LATAM, Sky Airlines y Jetsmart.
Durante el viaje, el paisaje comienza a cambiar. Atrás quedan los valles centrales y las grandes ciudades. A medida que avanzas hacia el sur, la geografía se vuelve más abierta, el viento gana protagonismo y la Patagonia comienza a aparecer.
Punta Arenas se encuentra a orillas del Estrecho de Magallanes, el paso marítimo que durante siglos fue una de las principales rutas entre los océanos Atlántico y Pacífico. Desde aquí comienza el último tramo hacia Puerto Williams, donde tienes dos opciones: volar o navegar.
Punta Arenas → Puerto Williams en avión
La alternativa más rápida es continuar por el aire con Aerovías DAP, aerolínea regional que conecta distintos puntos de la Patagonia desde 1980. De hecho, el primer vuelo de DAP, en 1980, fue precisamente entre Punta Arenas y Puerto Williams.
Sin embargo, este vuelo no debería entenderse únicamente como un traslado. Desde Punta Arenas, la aeronave comienza a alejarse de la ciudad y a sobrevolar el Estrecho de Magallanes, uno de los pasos marítimos más importantes de la historia de la navegación. Este estrecho conecta los océanos Atlántico y Pacífico y separa el continente americano de la Isla Grande de Tierra del Fuego.
A medida que el avión avanza hacia el sur, el paisaje vuelve a cambiar. El agua deja paso a montañas, valles y extensiones de territorio prácticamente despoblados. El vuelo continúa sobre la Isla Grande de Tierra del Fuego y se aproxima a la Cordillera Darwin, uno de los grandes protagonistas geográficos de esta parte de la Patagonia.
La Cordillera Darwin alberga uno de los principales campos de hielo de la Patagonia austral. Desde el aire, sus montañas y glaciares permiten comprender la escala de un territorio que durante siglos se exploró principalmente desde el mar.
A continuación, el paisaje vuelve a encontrarse con el agua. El avión se aproxima al Canal Beagle, dejando atrás la Cordillera Darwin y avanzando hacia Isla Navarino. Y, en su tramo final, pueden aparecer Ushuaia hacia el norte y las montañas de Navarino hacia el sur, antes de aterrizar en Puerto Williams.
Este territorio fue observado por primera vez desde el cielo por el explorador y aviador Gunther Plüschow, en diciembre de 1928, quien realizó su vuelo inaugural, transportando el primer correo aéreo entre Punta Arenas y Ushuaia (Argentina). En los meses siguientes, Plüschow y Dreblow llevaron a cabo los primeros reconocimientos aéreos de la Cordillera Darwin, el Cabo de Hornos, el Campo de Hielo Patagónico Sur y las Torres del Paine.
Por otro lado, en cuanto a la duración, el vuelo entre Punta Arenas y Puerto Williams dura aproximadamente 45 minutos, aunque puede variar según las condiciones de operación. DAP mantiene conexiones regulares entre ambos destinos, pero la frecuencia y los horarios pueden variar según la temporada, por lo que lo más recomendable es consultar el itinerario oficial antes de planificar las conexiones de tu viaje.
La aerolínea cuenta, además, con distintas aeronaves para sus operaciones regionales, entre ellas el Bombardier DHC-8 Q400, con capacidad para 76 pasajeros, así como aeronaves BAe/Avro utilizadas en algunas de sus rutas.
En otras palabras: esta forma de llegar a Puerto Williams es de corta duración, pero enorme en cuanto a paisaje e historia.
Punta Arenas → Puerto Williams en barco
Pero si tienes más tiempo, hay otra manera de llegar. Desde Punta Arenas también puedes embarcarte en el ferry Kawéskar hacia Puerto Williams, operado por la empresa TABSA.
Puedes ver cómo es por dentro en este reel de TABSA, la empresa que lo opera.
El trayecto dura aproximadamente 32 horas y el ferry, según la página oficial de la empresa, tiene capacidad para 175 pasajeros y dispone de distintos tipos de acomodación, incluidos asientos semicama y cama. A bordo también encontrarás comedor, servicios de alimentación, baños, duchas con agua caliente, conexión a internet, puertos USB, enchufes, entretenimiento y ascensor. Además, cuenta con espacios adaptados para personas con movilidad reducida y una sala para niños.
La idea es simple: aquí no tienes que mirar el reloj. Puedes caminar hasta el ferry, descansar, comer y salir a observar el paisaje. Durante la navegación aparecen los paisajes de la Patagonia austral: canales, fiordos, montañas, vegetación y aguas frías que acompañan el recorrido. Incluso, dependiendo de las condiciones y del itinerario, es posible observar glaciares, tales como el Italia y el Alemania.
Incluso la escala del territorio hace que el viaje permita comprender mejor la geografía que rodea Puerto Williams. Es fácil imaginar por qué estas aguas fueron una ruta fundamental para navegantes y exploradores. Entre ellos estuvieron Charles Darwin y Robert FitzRoy, quienes recorrieron Tierra del Fuego durante la expedición del HMS Beagle en la década de 1830. Más tarde, ya a comienzos del siglo XX, el territorio volvería a ser observado desde una nueva perspectiva gracias a exploradores y aviadores como Gunther Plüschow, quien realizó vuelos y registros aéreos sobre Tierra del Fuego y la Patagonia austral.
Es decir, desde sus distintos medios de transporte observaron las bellezas naturales que, casi dos siglos después, continúan definiendo el paisaje austral.
2. Buenos Aires → Ushuaia → Puerto Williams
¿Tu viaje comienza en Argentina? No te preocupes, existe una segunda ruta para llegar a Puerto Williams desde el país vecino: volar desde la capital, Buenos Aires, hasta Ushuaia y, desde allí, cruzar a la Isla Navarino.
Ushuaia se encuentra a orillas del Canal Beagle, frente a la Isla Navarino. Aquí el paisaje vuelve a cambiar. Las montañas parecen caer directamente sobre el mar y el Canal Beagle se abre frente a la ciudad como una frontera natural entre Argentina y Chile. No obstante, desde la localidad argentina hay dos alternativas para llegar a Puerto Williams: cruzar el Canal Beagle en lancha rápida o sobrevolar la zona en avioneta.
Ambas permiten acercarse a este territorio desde perspectivas completamente distintas. Por mar, el recorrido sigue una ruta marcada por los canales que durante siglos fueron utilizados por los pueblos originarios y, posteriormente, por exploradores y navegantes que se internaron en Tierra del Fuego. Desde el aire, en cambio, el paisaje se despliega a otra escala: montañas, glaciares, islas y canales aparecen como un gran mapa natural bajo la aeronave.
Ushuaia → Puerto Williams en lancha rápida
La alternativa más directa es cruzar el Canal Beagle desde Ushuaia hasta Puerto Navarino, en territorio chileno.
La travesía en lancha rápida puede durar alrededor de 40 minutos y sus características pueden variar según el operador. Ya en la isla, se realiza un recorrido terrestre en bus o minibús por su costa norte, de aproximadamente 55 kilómetros, hasta Puerto Williams.

Es un trayecto breve en cuanto a tiempo, pero enorme en cuanto a paisaje. Durante la navegación, puedes observar las montañas de Tierra del Fuego desde el agua y, en pocos minutos, experimentar el paso fronterizo entre ambos países. Y aquí hay algo importante: este cruce es internacional. Al salir de Argentina, debes realizar los trámites migratorios correspondientes en Ushuaia y, al llegar a Chile, completar el ingreso al país. Por eso debes llevar contigo la documentación necesaria para entrar a Chile y considerar tiempo adicional para los controles.
Además, el cruce no debe considerarse una excursión de ida y vuelta en el mismo día. Los operadores informan que es necesario pasar al menos una noche antes de regresar. La operación regular también es estacional: algunos servicios operan aproximadamente entre octubre y marzo, aunque las fechas exactas pueden variar. Sin embargo, para quienes tienen tiempo, el esfuerzo vale la pena. Cruzar el Canal Beagle significa literalmente entrar a Chile por mar y llegar a la ciudad, descrita por Chileestuyo.cl, como «la más austral del mundo».
Ushuaia → Puerto Williams en avioneta
Pero para quienes quieran llegar por aire, también hay vuelos que conectan la zona de Ushuaia con Puerto Williams, según la disponibilidad y la operación de cada servicio. Entre las alternativas vinculadas a este tipo de vuelos se encuentran el Aeroclub de Ushuaia y Jet Ushuaia.
A diferencia de un vuelo comercial, las aeronaves pequeñas permiten apreciar el territorio con mayor cercanía. El Canal Beagle, las montañas de Tierra del Fuego y los paisajes de Isla Navarino se despliegan a tus pies, creando una panorámica privilegiada del extremo austral.
La experiencia también conecta con la historia de la exploración aérea de la región. Como comentamos anteriormente, a comienzos del siglo XX, el aviador alemán Gunther Plüschow realizó algunos de los primeros vuelos y registros aéreos sobre el territorio patagónico, que hasta entonces había sido recorrido principalmente por mar y por tierra.
Más de un siglo después, el cielo sigue siendo una forma privilegiada de descubrir este rincón de la Patagonia. Volar sobre el Canal Beagle y acercarse a Isla Navarino permite contemplar, desde otra perspectiva, los paisajes que hicieron de este territorio un destino de aventura.
3. ¿Qué ruta elegir?
La respuesta depende de dónde comience tu viaje y de qué quieras experimentar.
- Si llegas desde Chile y quieres rapidez: Santiago → Punta Arenas → Puerto Williams en avión.
- Si tienes más tiempo y quieres disfrutar del paisaje: Santiago → Punta Arenas → Puerto Williams en barco.
- Si vienes desde Argentina y quieres cruzar el Canal Beagle: Buenos Aires → Ushuaia → Puerto Navarino → Puerto Williams en lancha rápida más transporte terrestre.
- Si buscas una experiencia aérea diferente: Buenos Aires → Ushuaia → Puerto Williams mediante una alternativa de aviación disponible desde Ushuaia.
La respuesta no es solo elegir entre avión, avioneta, lancha o barco, sino que depende de dónde estés y de tu disponibilidad de tiempo. Es entre llegar rápidamente a Puerto Williams o hacer del trayecto parte de la experiencia. Tú tienes la última palabra.
Si quieres ver las tres rutas dibujadas sobre el mapa, con los tramos, los días de operación y el equipaje que permite cada vuelo, están en nuestra guía de cómo llegar.
4. Puerto Williams: la ciudad del fin del mundo
Finalmente, aparece Puerto Williams. La ciudad se encuentra en la costa norte de la Isla Navarino, frente al Canal Beagle. Aquí el paisaje está siempre presente. Las montañas rodean la ciudad, el bosque austral comienza prácticamente en sus límites y el Canal Beagle se extiende frente a ella.
Al recorrer la costa sur y este de la isla aparece Puerto Toro, un pequeño asentamiento pesquero ubicado en una de las zonas más australes de Chile. No hay grandes calles, edificios ni infraestructura urbana, pero sí una pequeña comunidad que mantiene una relación directa con el territorio. Puerto Toro suele considerarse el asentamiento permanente más austral de Chile.
Llegar hasta allí permite comprender mejor la dimensión de la Isla Navarino: Puerto Williams puede ser la puerta de entrada, pero la sensación de aislamiento aumenta a medida que te alejas de la ciudad. Luego está el Cabo de Hornos. Para muchos viajeros, llegar hasta aquí representa uno de los grandes objetivos de una travesía por la Patagonia austral.
El Cabo de Hornos se encuentra en el extremo sur del archipiélago de Tierra del Fuego, en la isla Hornos. Durante siglos fue uno de los puntos más temidos de las rutas marítimas del mundo. Un símbolo de resistencia y de navegación. Hoy, las condiciones para los viajeros son muy diferentes, mientras que el paisaje conserva esa fuerza. De todas maneras, desde Puerto Williams, el Cabo de Hornos deja de ser solo un punto lejano en el mapa y se convierte en una posibilidad real de exploración.
¿Puerto Williams realmente es una ciudad?
Es una de las dudas que muchos visitantes tienen: la web ofrece distintas respuestas, pero, en sí misma, es una de las historias más curiosas de este lugar.
Durante décadas, Puerto Williams fue considerado un pueblo. Sin embargo, en 2019 eso cambió. El Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE) modificó su definición de ciudad. Hasta entonces, el criterio principal era considerar centros urbanos con más de 5.000 habitantes. La nueva definición mantuvo ese criterio, pero incorporó una excepción: también podían considerarse ciudades las localidades de menos de 5.000 habitantes que fueran capitales regionales o provinciales. Y Puerto Williams cumplía justamente esa condición. Es la capital de la Provincia Antártica Chilena. Por eso, en marzo de 2019, el INE incorporó oficialmente Puerto Williams a la categoría de ciudad.
En el Censo 2017 se registraron 1.868 habitantes. Esto es importante porque el cambio no ocurrió porque Puerto Williams hubiera alcanzado repentinamente una población de 5.000 habitantes. Tampoco fue una ley del Congreso la que transformara administrativamente el lugar. Fue principalmente un cambio en la clasificación estadística empleada por el INE. Y ese detalle explica buena parte de la discusión que siguió.
5. Puerto Williams vs. Ushuaia: ¿cuál es realmente la ciudad más austral?
Si has investigado sobre Tierra del Fuego antes de viajar, probablemente hayas encontrado una afirmación conocida: Ushuaia es la ciudad más austral del mundo. Y también es posible que hayas encontrado otra: Puerto Williams es la ciudad más austral del mundo. ¿Por qué existen ambas? La respuesta está en la definición.
Ushuaia, en Argentina, se encuentra al norte del Canal Beagle y es una ciudad mucho más grande. Durante décadas fue reconocida internacionalmente como la ciudad más austral del mundo. Puerto Williams se encuentra más al sur, en la Isla Navarino. Sin embargo, durante mucho tiempo fue clasificada como pueblo hasta que el INE chileno modificó su definición en 2019, cuando pasó a ser oficialmente una ciudad. Desde entonces, ambos destinos han mantenido una disputa particular por el título.
Pero hay un matiz importante. No todas las instituciones utilizan exactamente la misma definición de «ciudad». Investigaciones académicas como la realizada por la OCDE y la Comisión Europea en el año 2020, Cities in the World: A New Perspective on Urbanisation, señalan que no existe un consenso entre países y organismos, puesto que los criterios son diferentes.
Así que la discusión no es simplemente una cuestión de quién está más al sur en el mapa. En otras palabras: Puerto Williams está más al sur. Ushuaia es mucho más grande. Y la discusión sobre cuál es la «ciudad más austral del mundo» depende, en parte, de la definición de ciudad que se adopte. Quizás la mejor manera de resolver la discusión sea no resolverla. Después de todo, ambos lugares son puertas de entrada excepcionales a Tierra del Fuego.
El hecho de que tengas que cruzar un canal, tomar una avioneta o navegar durante horas para alcanzar la Isla Navarino explica, en parte, por qué el lugar conserva una escala y una sensación tan diferentes a las de otros destinos turísticos de la Patagonia. Aquí no vienes solamente a «marcar» un punto en el mapa. Vienes a un lugar donde el paisaje sigue teniendo una presencia dominante: montañas, bosques australes, el Canal Beagle y una geografía que te recuerda constantemente lo lejos que estás de las grandes ciudades.

No hay carretera. No hay grandes terminales. No hay una llegada masiva de turistas. Y en un mundo donde cada vez es más fácil llegar a casi cualquier lugar, todavía existen destinos como Puerto Williams, que te obligan a detenerte, mirar el mapa y pensar: ¿cómo se llega hasta allá?
¿Aún estás planificando tu llegada? Escríbenos a contacto@errantecolodge.com con el asunto «RUTA a PW» y te ayudaremos a armar tu ruta.
